No, no se trata de ninguna broma, corría el año 2010, Madrid había sido designada como la ciudad que albergaría la Final de la UEFA Champions League. El Santiago Bernabéu fue el estadio en el que el mundo del fútbol posó su mirada para ver la final entre el Inter de Milan, dirigido por Mourinho y el Bayern de Múnich, con el holandés Louis Van Gaal en el banquillo bávaro.